Wear it Your Way DC3

Para DC3, el camino nunca ha sido una línea recta. «Mi trayectoria musical es como una montaña rusa. Simplemente suceden cosas diferentes y se toman giros distintos, sí», afirma, con unas palabras que transmiten tanto el peso de la experiencia como la ilusión de alguien que sigue ansioso por lo que está por venir. Esa mezcla de imprevisibilidad y perseverancia impregna su estilo, su trabajo y su forma de ver el éxito.

Su estética se inspira en una mentalidad de la vieja escuela, que valora la autenticidad por encima de la perfección. «Me gustan las cosas de la vieja escuela. Cosas que no parecen demasiado pulcras, ¿sabes a qué me refiero? Ese aspecto, sí, queda bien, pero también se nota que se ha improvisado a última hora, y aun así queda bien», explica. Se trata de un enfoque basado en el instinto y el ingenio, ese tipo de decisiones creativas que parecen espontáneas en lugar de excesivamente planificadas.

La relación de DC3 con Lyle & Scott no Lyle & Scott algo reciente. «Es algo con lo que siempre he estado familiarizado, como si simplemente conociera la marca», afirma. Los recuerdos son profundos y se remontan a una época anterior al inicio de su carrera, cuando tener una prenda de la marca parecía algo inalcanzable. «Recuerdo que incluso hubo un momento en el que quería una chaqueta cuando era joven y no pude conseguirla. Vivía en Huddersfield y fuimos a Leeds o algo así, a algún sitio cerca de allí, y no pude comprarla, y me dolió mucho». Ese momento, que en su día fue una decepción, se ha convertido en un discreto hito de progreso. Ahora, llevar la marca le hace sentir que ha cerrado el círculo, un recordatorio de lo lejos que ha llegado.

También es un reflejo de su filosofía. Para DC3, el éxito no es una recompensa directa al esfuerzo. Va de la mano de los reveses, los rechazos y los momentos en los que las cosas no salen bien. «Creo que el simple hecho de pensar ahora que puedo incluso ponérmelo... Son cosas como esa las que me han hecho darme cuenta de lo importante que es la constancia, tío. Creo que el éxito implica el fracaso, en el sentido de que hay que fracasar para conseguirlo», afirma.

Es una forma de pensar que redefine lo que significa ganar.

«Creo que lo importante es la sensación de haber triunfado. No se puede triunfar sin fracasar antes, ¿no?».

Para él, la verdadera victoria no es un logro concreto, sino la experiencia de superar los retos, mantener el impulso y confiar en el proceso, incluso cuando este toma giros inesperados.

En el plató, DC3 se mueve con una naturalidad que se debe a que se siente cómodo en su propio terreno. Su estilo combina la funcionalidad con la actitud, el camuflaje con la sastrería, la tradición con la vanguardia. No se trata de seguir las modas, sino de vestir de una forma que le resulte natural. Al igual que su música, es una mezcla de pasado y presente, de garra y estilo, nunca demasiado perfecta, pero siempre perfectamente él.