Wear it Your Way Finn Askew

Finn Askew nunca ha sido de los que se quedan en un solo camino. Al crecer en Somerset, fue pasando por distintos géneros musicales como la mayoría de la gente va cambiando de listas de reproducción. Primero vino la etapa del rock, luego el indie y después un giro hacia el emo rap. Ahora su sonido se sitúa en algún punto entre el pop alternativo y el rap, una mezcla que parece más instintiva que calculada. Para Finn, el éxito es sencillo. «El éxito para mí, bueno, simplemente significa felicidad», afirma. «Simplemente poder hacer lo que me gusta».

La relación de Askew con el estilo es tan profunda como su amor por la música. «Me encanta Gran Bretaña. Creo que somos los mejores en esto. Creo que Londres es una de las ciudades mejor vestidas del mundo», afirma con una sonrisa. Habla como alguien que ha dedicado tiempo a fijarse en cómo se comporta la gente, en esa combinación natural de hallazgos de segunda mano, piezas de archivo y novedades de la temporada que, de alguna manera, encajan a la perfección en las calles de Londres.

En el plató, Finn llevaba la chaqueta termorreactiva Lyle & Scott, una prenda que cambia de color al tocarla. Se convirtió en el rompehielos oficioso del día. Las luces del estudio hacían que la chaqueta alternara entre tonos oscuros y claros, pero lo realmente divertido empezó cuando Finn y el equipo comenzaron a dejar huellas de las manos sobre la tela, viendo cómo se desvanecían poco a poco. Él salía al aire fresco para reiniciarla y luego volvía a entrar para empezar de nuevo. «Esto es una locura», se rió, extendiendo los brazos como si fueran un lienzo andante.

La paleta de colores cambiante de la chaqueta parecía reflejar su propio enfoque fluido de la identidad. Tanto la música como el estilo de Finn rechazan la idea de quedarse estancado durante demasiado tiempo. Se mueve entre distintos estados de ánimo y estéticas con la naturalidad de alguien que nunca ha sentido la necesidad de encasillarse en un solo estilo.

La cámara lo captó en una mezcla de quietud concentrada y movimiento juguetón. En un momento, con la cabeza gacha y la sombra recortándose sobre su rostro, parecía el típico artista serio sumido en sus pensamientos. Al instante siguiente, esboza una sonrisa, se ajusta la chaqueta y los tonos verdes florecen bajo sus manos. Es esa combinación de tranquila seguridad en sí mismo y ganas de divertirse lo que lo convirtió en la elección natural para Futureproof.

Al terminar la entrevista, Finn reflexionó sobre lo que le motiva. «Me encantaba crear montones de sonidos diferentes», afirma.

«Durante un tiempo fui un chico del rock. De joven tocaba en un grupo, ya sabes, de indie, y luego me pasé al rap emo. Hacía de todo».

Esa creatividad inquieta es la esencia de Futureproof: artistas que dan forma al futuro negándose a quedarse anclados en el pasado.

 La sesión de Finn no parecía tanto una sesión fotográfica como un momento en el que el sonido, el estilo y la personalidad encajaban a la perfección. La chaqueta contaba una historia, su voz otra, pero juntas creaban algo que parecía totalmente suyo.