Wear it Your Way Jianbo
Jianbo fue el primero en entrar por la puerta el día de la sesión. Sin dudar, sin calentar. Ya conocía a la mitad del equipo de trabajos anteriores, saludando a la gente y poniéndose al día en breves momentos entre cambio y cambio de objetivo. Esa mezcla de naturalidad y disposición marcó el tono de todo el día. Hay una cierta seguridad que se deriva de entrar en una sala y sentir que ya tienes raíces allí, y Jianbo la transmitió en cada fotograma que capturamos.
Nacido y criado en el sur de Londres, el arte de Jianbo proviene de un lugar donde las culturas se entrecruzan y las historias se construyen en capas. Su trabajo está moldeado por una ciudad que avanza a gran velocidad pero que se aferra firmemente a su identidad. «Para mí, el estilo británico es la historia en constante cambio y evolución basada en las personas que viven en este país llamado Gran Bretaña. Somos un lugar internacional. Esa es la belleza de Gran Bretaña. Este crisol cultural, en mi opinión, es verdaderamente el más progresista del mundo. Siempre en constante cambio y dependiente del momento, el sentimiento, el tiempo y la gente».
En el plató, Jianbo se movía con el mismo ritmo con el que habla. De forma deliberada, pero sin forzarse. Nosotros le dábamos un espacio; él nos daba un estado de ánimo. Desde inclinarse hacia la luz hasta mirar fijamente a la cámara, no había lugar para las conjeturas. Sabía cómo mirar a la lente sin exagerar. Esa tranquila conciencia significaba que no necesitábamos dirigirle en exceso.
Entre toma y toma, hablaba del éxito de una manera que parecía tan sensata como su presencia frente a la cámara.
También es un reflejo de su filosofía. Para DC3, el éxito no es una recompensa directa al esfuerzo. Va de la mano de los reveses, los rechazos y los momentos en los que las cosas no salen bien. «Creo que el simple hecho de pensar ahora que puedo incluso ponérmelo... Son cosas como esa las que me han hecho darme cuenta de lo importante que es la constancia, tío. Creo que el éxito implica el fracaso, en el sentido de que hay que fracasar para conseguirlo», afirma.
Es una forma de pensar que redefine lo que significa ganar.
Sin discursos grandilocuentes sobre ambición, solo el reconocimiento de que estar ahí, seguir en la lucha, es la victoria.
Las imágenes que capturamos tenían ese equilibrio que rara vez se consigue en la primera sesión de un largo día de rodaje. Estaban bien arraigadas, eran nítidas y no temían tener peso. Jianbo no estaba allí para lucirse. Estaba allí para representar de dónde viene, lo que representa y la cultura que le ha moldeado. En una campaña basada en la presencia, lo consiguió sin intentar acaparar toda la atención. Y, de alguna manera, eso es lo que le hizo destacar aún más.